sábado, 16 de abril de 2022

Anímica/mente



El pollito escurridizo descansa,

recuesta la cabeza

encima de esa caja,

minusválido,

las patitas atrofiadas,

la caja de cartón 

sobre una mesa blanca.

Al costado

algunas bolsas plásticas.

Una alacena  de color tierra,

mal pintada, 

si la mira bien es rústica.

La humedad

mastica el  fino revoque de la pared

que se derrumba 

deshaciéndose en pequeños retazos de abecedario.

La enorme mancha esdrújula

aparenta gesticular con la boca

el canto ardiente de la fragilidad,

entre sollozos articula endecasílabos,

casi con desgana,

el cuerpo chancroso,

la lengua lastimada,

reproduce el circunloquio de ánimas legendarias.

Es tristísimo,

el pollito se hamaca

meciéndose de un lado hacia el otro

sobre una tela mustia,

que antes fue pollera de dama,

rehén de unos ojos sedientos de humedad,

ahora sacude con insistencia las alas,

como en pertinaz retirada.

1 comentario:

  1. Es incongruente pensar,someter al escrutinio de la razón, en alguna salida posible,un punto de fuga al mejor estilo Kafkiano, no hay escapatoria no hay salida,es inexistente e impensable la puerta de escape para gregorio,engrilletado a su propio cuerpo,el ombligo propiamente dicho sólo es antagónico al ombligo del mundo.

    ResponderEliminar