En teoría el fin justifica los medios, pero hay medios que son incompatibles con el fin.
Porque, según cuenta el relato, la historia tiene su propia dinámica, y ésta hasta puede llegar a ser curiosamente catastrófica.
Sin embargo, el mandamiento taxativamente reza, ama a tu prójimo como a ti mismo.
Hela aquí a mi exégesis describiendo la tipicidad sustancial del pecado:
quién peca en contra del amor, comete pecado en contra de sí mismo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario